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Letras disidentes desde la periferia

Entre la inseguridad y la incertidumbre: relato de una transeúnte periférica

Llegar todos los días a nuestros hogares después de una jornada laboral o escolar, se ha vuelto una lucha constante por la vida, en un país que vive los estragos de la violencia estructural: Lucía Espinoza.

Diseño: Vanessa Contreras

Un día antes de escribir estas líneas leí una nota sobre el caso de Kentia Robles, una joven que fue a una entrevista de trabajo en un call center cerca del metro la raza, y jamás volvió (Barragán, 2021). Este hecho a la vez de indignarme, me llena de un miedo enorme. Vivo en Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, uno de los municipios con más cifras de mujeres asesinadas a nivel estatal, pues del 1 de enero de 2015 al 31 de marzo de 2019, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se registraron 1.2 mil carpetas de investigación por homicidio doloso contra mujeres (Castro, 2019). Esta cifra no hace alusión a los feminicidios pues los datos que presenta el SESNSP, no coinciden con los presentados por las organizaciones de la sociedad civil como Amnistía Internacional en su último informe sobre la situación de los Derechos Humanos (DDHH) en el mundo, donde muestra que en 2020 se habían registrado a nivel nacional 3.7 mil homicidios de mujeres, de los cuales solo 969 se investigaron como feminicidios (Amnistía Internacional, 2021). Lo que quiere decir que estos casos de asesinato no se abordaron desde una perspectiva de género, que reconozca esos crímenes desde el propio significado de la violencia hacia las mujeres. 

Transitar por Ecatepec de Morelos, uno de los municipios más violentos en términos de violencia de género, se traduce en vivir con miedo continuo, pero también en resistencia constante por resguardar la vida. Con esta reflexión no busco victimizar a las mujeres que habitamos en esta región de la Zona Metropolitana, lo que quiero es visibilizar a lo que nos enfrentamos y las estrategias de resistencia que hemos aplicado para vivir cada día con el miedo de no saber sí regresaremos a casa.

Según datos de la Encuesta Origen Destino en Hogares de la Zona Metropolitana del Valle de México (EOD) 2017,  3.55 millones de personas ingresaron entre lunes y viernes a la Ciudad de México en transporte colectivo, provenientes de municipios conurbados del Estado de México y Tizayuca (INEGI, 2017).  Existen diversas avenidas importantes que unen a Ecatepec con la Ciudad de México, una de ellas es la autopista México- Pachuca, inaugurada en 1926 (SCT, 2021) y ampliada en 2006 por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con un valor de 26 millones de pesos por kilómetro (SCT, 2006). La México- Pachuca es una de las más transitadas, pero también una de las más sacudidas por el robo a transporte público. Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran, que de enero a julio de 2020, sucedieron mil 217 asaltos en cinco de los corredores más peligrosos del Estado de México: México-Texcoco, México-Querétaro, Boulevard Manuel Ávila Camacho, Vía José López Portillo, y México-Pachuca (SSNSP, 2020). 

En la México- Pachuca, algunos sitios de pasajeros se han vuelto puntos de alto riesgo, como la famosa parada “el frontón”, donde habitantes de la colonia San Pedro Xalostoc recogen la ruta que los llevará a su destino, “en esta seguro se suben y te asaltan”. Cada que se detiene el transporte en este punto, las personas levantan la mirada y la sitúan fijamente, solamente, para percatarse que la persona no sea alguien que —a su parecer— represente peligro. La colonia San Pedro Xalostoc es una de las más precarizadas; es habitada por personas provenientes de la Ciudad de México, y muchas de las casas se ubican en laderas y construcciones irregulares. Cada temporada de lluvias sufren de deslaves; los servicios públicos son de mala calidad, no hay buena iluminación en las calles aún sin pavimentar; no hay abastecimiento de agua; y sumado a ello, los índices de inseguridad son los más altos (SSNSP, 2020).

A lo largo de la carretera México- Pachuca, es común ver escenarios como los de la colonia Xalostoc; colinas inundadas del color gris que caracterizan a las casas en obra negra, tal vez uno que otro color rojo, verde bandera o rosa, gracias a algún programa gubernamental que cambió el sombrío color tabique, pero no el panorama, inundado por la violencia, y la escasez de servicios; donde varios eventos a lo largo de la historia dejaron en desventaja a las personas que habitan en ese lado de la periferia. 

Estrategias de resistencia y vida 

Sales de tu casa con rumbo a tu trabajo, te persignas porque es la única forma de protegerte, “tener fe en que algo divino te pueda salvar”, caminas hacia la carretera donde puedes recoger una combi que te llevará a tu destino. Miras a lo lejos que se acerca un colectivo y dice «Metro Indios Verdes», haces la parada, el chofer frena y abre la puerta delantera de la vagoneta, eso significa que puedes sentarte en la parte de enfrente, esto no es permitido para las mujeres mayores o los varones, o al menos no es común. Por un lado te sientes más segura, porque adelante corres menos riesgo de ser despojada de tus pertenecías sí asaltan el transporte.

En el Estado de México como en otros lugares de alto índice delictivo, los choferes del transporte público han optado por algunas estrategias de seguridad propia, adaptan cámaras de vigilancia conectadas vía wifi y cubren con rejas de metal la sección delantera donde se ubica él y el copiloto. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública los objetos materiales que roban con más frecuencia son celulares (SSNSP, 2021). Las mujeres que viajamos cotidianamente en el transporte público, hemos empleado estrategias de resguardo como tener dos celulares, —el que usamos y uno por sí hay algún asalto en el camino—, guardamos los objetos de valor en el sostén, en los zapatos o en lugares secretos dentro de las bolsas, esperando que no nos las quiten. El tiempo estimado de Ecatepec al metro Indios Verdes por la carretera México-Pachuca es de 60 minutos aproximadamente —cuando la circulación es moderada en un horario común de trayecto al trabajo o la escuela— (INEGI, 2017); sin embargo, el miedo hace más largo el camino. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), en 2019 el 76.8 por ciento de las mujeres en el Estado de México mostraron tener mayor preocupación por la inseguridad que por el desempleo (33%) o el aumento de los precios (30%) (INEGI, 2019).

Llegar a una de las líneas del metro más transitadas de la Ciudad de México por su conexión con el Estado de México, es un alivio, sin embargo, el miedo no para. Con el establecimiento del semáforo amarillo en la Ciudad de México (para mayo de 2021), el metro aumento el tránsito de personas; llegar a los torniquetes en horario matutino implica estar de pie varios minutos frente a una reja con decenas de personas contenidas esperando arribar, abren la reja e ingresan corriendo y derribando lo que se encuentre a su paso. La hora de entrada no espera, desde la reja dividen a hombres y mujeres, hay mucha vigilancia en torno a la separación; no obstante, los vagones destinados a las mujeres son menos que los que son para varones, tal vez, esta decisión se guió por el porcentaje de mujeres económicamente activas en México que es de 49 por ciento, frente a un 75.8 por ciento de los varones  (INEGI,2020). La incertidumbre no para aquí, el metro guarda una serie de eventos que ponen en peligro la vida de muchas personas, siete han sido los accidentes más trágicos (Serna, 2021) contando el más reciente y de mayor magnitud, con el colapso del puente elevado en la estación Olivos, de la línea 12, con un saldo de 26 defunciones y 97 personas heridas, según el Servicio de Asistencia e Información de la Ciudad de México y la Zona metropolitana del Valle de México (Locatel, 2021). 

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Llegar todos los días a nuestros hogares después de una jornada laboral o escolar, se ha vuelto una lucha constante por la vida, en un país que vive los estragos de la violencia estructural, donde las cifras de feminicidio se ocultan frente a políticas de seguridad que no trabajan bajo una perspectiva de género que reconozca los problemas ligados a las muertes y agresiones hacia las mujeres. Lo único que nos queda desde la periferia es levantar la voz desde la organización de la sociedad civil, resguardarnos entre todas por medio de prácticas de sororidad y poner sobre la mesa aquellos obstáculos que enfrentamos día a día, con el fin de darle voz al dolor de habitar la precariedad y también proponer políticas enfocadas a la movilidad segura de las mujeres que habitamos en el Estado de México, mujeres que todos los días se enfrentan con los estragos de ver su hogar solo como dormitorio, de persignarse y rezar para llegar con vida. 

¡Exigimos que desde el gobierno del Estado de México se garanticen políticas públicas y programas enfocados a la movilidad segura para las mujeres que transitan por los corredores más peligrosos del Estado de México!, bajo el artículo 17 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, donde el Estado mexicano debe garantizar la erradicación de la violencia en la comunidad; y el artículo 23 al considerar que Ecatepec tiene alerta por violencia de género desde 2015; sin embargo, no se han generado acciones concretas para salvaguardar la vida de las mujeres. 


También te puede interesar: Cartografía del miedo, mapa de la violencia de género en Tultepec, Estado de México


Fuentes 
  • Amnistía Internacional. (2021). Informe 2020/21 Amnistía Internacional, la situación de los derechos humanos en el mundo. Amnesty International Ltd.
  • Barragán, A. (2021). La madre de Kentia Robles: “La fiscalía no quiso investigar la desaparición por ser mi hija mayor de edad.”
  • Castro, S. (2019). Ecatepec: En 4 años han asesinado a 1,258 mujeres, pero solo 53 son considerados como feminicidio.
  • INEGI. (2017). Encuesta Origen Destino en Hogares de la Zona Metropolitana del Valle de México (EOD) 2017. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
  • INEGI. (2019). Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública  (ENVIPE).
  • INEGI. (2020). Censo de Población y Vivienda 2020. Instituto Nacional de Estadística y Geografía .
  • Locatel. (2021). Personas hospitalizadas, fallecidas, no localizadas y ubicadas en su domicilio del accidente ocurrido el pasado 3 de mayo en la Línea 12 del metro de la Ciudad de México. Servicio de Asistencia e Información de La Ciudad de México y La Zona Metropolitana Del Valle de México.
  • SCT. (2021). La Carretera México Nuevo Laredo. El Mirador SCT.
  • SCT. (2006). Proyecto Autopista México-Pachuca .
  • Serna, E. (2021). Un sepulcro de horror: análisis de una tragedia que pudo evitarse. Nexos.
  • SSNSP. (2020). Incidencia delictiva del Fuero Común, nueva metodología.

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